Hablamos con José Ibarra, entrenador del 2ºB Tafa F.S.

Háblanos un poco de tu trayectoria en el mundo del futsal.

Mi trayectoria como jugador comenzó en 2001 pasando por todas las categorías de la AD San Juan hasta el año 2009. Estuve en el Juvenil División de Honor terminando en 3º división, año en el que finalicé mi ciclo ya que desde el año 2007 había comenzado a compaginar la faceta de jugador y entrenador.

Opté por centrarme en la labor técnica y comencé entrenando un equipo cadete en la Agrupación, y fui subiendo de categoría hasta llegar al primer equipo. Pude continuar con toda la plantilla que venía conmigo de categorías inferiores y la apuesta salió bien, conseguimos la liga de 3º división y el posterior ascenso a 2ªB en 2012.

Estuve cinco temporadas llevando a ese equipo en 2ºB y ya en el año 2017 cogí las riendas del Txantrea femenino de 2º división. Un nuevo proyecto donde estuve otros cinco años logrando clasificarnos para dos play-off de ascenso a 1ªDiv. Nos quedamos a las puertas de subir en una tanda de penaltis en Galicia.

¿Cómo recala José Ibarra en el Tafa?

Por organización familiar llevaba dos temporadas sin entrenar y en febrero recibí la llamada del club. Me tomé unos días de valoración para posteriormente dar el sí.

En febrero se plantea el reto de coger las riendas del 2ªB en un momento muy complicado. ¿Qué situación te encontraste y cómo lo viviste?

A pesar de llevar más de veinte años entrenando nunca me había tocado coger un equipo con la temporada a medias, era un reto totalmente nuevo para mí. Sin embargo me encontré un equipo y un club muy unido que hizo todo mucho más fácil desde el principio.

¿Cómo se motiva a un jugador en esa situación?

En esos momentos hay que volver a hacerles creer en su calidad y en el desempeño que les ha llevado a estar en un equipo como el Vulcanizados Ruiz Tafa F.S., a partir de ahí nace todo. Por otra parte es vital el transmitirles mi confianza hacia ellos en cada entrenamiento y partido.

El crecimiento del equipo a lo largo de la temporada ha sido muy positivo hasta llegar al play off. ¿Cómo ha sido esa evolución?

Al llegar a mediados de temporada no convenía tocar demasiado lo que ya tenían trabajado, pero sí corregir ciertos aspectos que a la postre son los que nos han permitido evolucionar y crecer a lo largo de la segunda parte del año. Ha sido una evolución natural dado que los chicos han puesto todo de su parte para que así fuese.

“Hay jugadores jóvenes que vienen pegando fuerte y otros con mayor experiencia que aportan poso y mesura”

Principales puntos fuertes del equipo. ¿Qué destacarías de forma especial?

Para mi el punto principal es que el equipo es una verdadera familia tanto dentro como fuera de la pista. Hay jugadores jóvenes que vienen pegando fuerte y otros con mayor experiencia que aportan poso y mesura. Todos ellos tienen algo diferente y especial que les hacen necesarios para el equipo. Algo que a posteriori repercute en el buen ambiente y en los resultados positivos.

¿Cómo se siente alguien al ser entrenado por ti? ¿Cómo describirían los demás su experiencia al jugar para ti?

Creo que esa pregunta hay que hacérsela a ellos (ríe). No obstante me gustaría que me viesen como un entrenador cercano, que se preocupa por ellos y lo da todo para conseguir nuestros objetivos.

En tu opinión, ¿cómo se consigue ser un buen entrenador y cuáles son los factores comunes que les unen?

Para mi ser un buen entrenador se consigue con constancia, adquiriendo conocimientos con una formación continua para poder posteriormente comunicarlos con claridad a cada jugador. Un buen entrenador debe inspirar a sus jugadores con el ejemplo y con una motivación adecuada, sabiendo adaptar su idea de juego en función de sus recursos y las prestaciones de la plantilla.

Por ello es importante también ser comprensivo y paciente ya que cada persona necesita un tiempo para adquirir los conceptos. Por último es vital actuar con respeto y tener una relación de confianza mutua con todos tus jugadores.

¿Qué consejo le darías a un jugador joven?

Que trabaje, que entrene duro, que sea una esponja y que no desista ante cualquier revés o circunstancia adversa. Es importante enfrentarnos a los fracasos en la vida y en el deporte, y saber salir reforzados de ellos para trabajar con más ahínco si cabe con la lección aprendida. Las oportunidades llegan para quienes nunca tiran la toalla.

¿Qué le pides a tu cuerpo técnico para que trabaje contigo?

En primer lugar trabajo, definiéndolo como querer mejorar semana tras semana y día tras día de entrenamiento. También Ilusión puesta en todo aquello que hacemos por y para el equipo con el único fin de alcanzar los objetivos, y por último y no menos importante confianza en el trabajo planificado y realizado así como en el grupo humano que conforma el cuerpo técnico.

¿Cómo pinta el proyecto de la próxima temporada? ¿Qué Tafa vamos a ver?

El proyecto pinta bien. Continúa la mayoría del bloque y se incorpora gente con hambre que seguro que aporta todo lo que tiene al equipo. Veremos un Tafa que va a divertir mucho a la parroquia que se acerque a la Laboral (como viene siendo costumbre).

Como señas de identidad, sacrificio y entrega en cada disputa, ya que si queremos luchar por todo debemos saber desenvolvernos en cualquier pista y antes cualquier situación que se nos ponga por delante.