Ya lo decían desde la Escuela de Música de Tafalla el pasado año antes de lanzar el txupinazo: “nuestras fiestas, tal y como las conocemos, están totalmente ligadas a lo que es el folklore y la música, por lo que unas fiestas sin música no tendrían sentido”. Y las txarangas son las grandes “culpables” de que no falte música a todas horas y por todos los rincones de Tafalla.
Sin ellas, estoy completamente segura, no habría tanto ambiente durante la semana más importante del año. La Malatxo, Aburrecalles y Forris’tar son las txarangas protagonistas en nuestras fiestas, y por ello, hemos hablado con tres de sus representantes, Andoni Goldaracena (Malatxo), Rodrigo Lauroba (Aburrecalles) y Diego Jurío (Forris’tar), para que nos cuenten de primera mano cómo funcionan, qué papel juegan en el folclore tafallés y por qué su papel en las fiestas es, hoy más que nunca, imprescindible.
Siendo tafalleses, ¿como vivís vosotros las Fiestas de Tafalla?
Andoni (A): Como llevo desde los 11 años metido en una txaranga, nunca he vivido unas fiestas sin tocar. Es un poco locura porque quieres llegar a todo: a conciertos, momentos con la cuadrilla, familia, comidas… pero nunca se puede porque siempre tenemos algo. Aunque, por otro lado, las vivo muy a gusto porque estoy con mis amigos de la txaranga, que al final es tu otra cuadrilla.
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