Xabier Alkuaz, a través de la Federación Navarra de Municipios y Concejos, visitó el pasado mes de mayo los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf. Junto a Hamdi Mansor, delegado del Frente Polisario en Navarra, nos cuenta cómo vivió esa experiencia.
Una amplia delegación compuesta por miembros del Gobierno de Navarra, el Parlamento y la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) visitaron, del 8 al 15 de mayo, los campos de refugiados saharauis ubicados en Tindouf, con el objetivo de conocer más de cerca, por un lado, los proyectos de acción humanitaria desarrollados en los campamentos con financiación Navarra y la situación en la que viven actualmente las 175.000 personas refugiadas saharauis por el otro.
Por poner en contexto, el actual Sahara Occidental fue, durante casi 100 años, una provincia y colonia española, hasta que el 14 de noviembre de 1975 (ocho días después de la Marcha Verde impulsada por el rey Hassan II de Marruecos), el gobierno de Franco firmara el ‘Acuerdo de Madrid’ junto a Marruecos y Mauritania con el objetivo de, a través de una gestión tripartita, “repartirse el Sáhara como un pastel”.
Sin embargo, tres meses después, España interrumpió su proceso de descolonización y abandonó el territorio sin siquiera traspasar su soberanía sobre el mismo ni su condición de potencia administradora. En ese contexto, el Frente Polisario (el representante legítimo de los saharauis según consideran las Naciones Unidas), apoyado por Argelia, proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RADS) y emprendió una guerra de liberación del territorio contra los otros dos países.
La guerra con Marruecos continuó hasta 1991, momento en el que se declaró un alto al fuego debido al anuncio por parte de Naciones Unidas de la celebración de un referéndum de autodeterminación. Sin embargo, ese referéndum nunca llegó a celebrarse y, a día de hoy, el Sahara Occidental es uno de los diecisiete territorios no autónomos pendientes de descolonización, según las Naciones Unidas.

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El tafallés Xabier Alkuaz, en calidad de presidente de la FNMC, fue uno de los miembros de la delegación que visitó los campamentos de refugiados. Él mismo, junto al actual delegado del Frente Polisario en Navarra, Hamdi Mansor, nos cuentan, entre otras cosas, en qué consistió la visita oficial, así como cuál es la situación actual del pueblo saharaui.
Antes de nada, Hamdi, cuéntanos sobre ti.
Hamdi: Soy Hamdi Mansor, delegado del Frente Polisario para la Comunidad Foral desde hace unos meses. Nací en 1951 y estudie la primaria y secundaria durante la época de Franco en el Sáhara Ocupado. Más tarde me metí en el movimiento Frente Polisario como militante y seguí hasta ahora; durante este tiempo he tenido varios cargos de relevancia, entre ellos el de Consejero de la Embajada saharaui en Irán, embajador en Panamá y delegado del Frente Polisario en las islas Canarias. A finales del año pasado me designaron como delegado en Navarra.
Lo que más me ha llamado la atención estos meses es el clima, ya que al estar acostumbrado al calor de las islas, encontrarse este frío es un poco chocante. Aunque tengo que decir que en Navarra he encontrado un pueblo luchador y solidario con el problema del Sáhara, así como unas instituciones solidarias y abiertas para la ayuda humanitaria. Quiero aprovechar para agradecer al pueblo de Navarra y todas las instituciones esa solidaridad y esa postura firme que mantienen, siempre al lado del pueblo saharaui.
¿Cual es tu labor como delegado saharaui en Navarra?
Hamdi: Yo estoy aquí representando al pueblo saharaui, desde el Frente Polisario, con el objetivo de sensibilizar la opinión pública para conseguir apoyos, para poder condenar todas las barbaridades e injusticias que se están cometiendo contra nuestra población, tanto en los campamentos de refugiados como en la zona ocupada del Sáhara; estoy aquí para que se visualice este conflicto, el cual está a escasos 100 kilómetros de España.
Hamdi Mansor: «Hay casi un centenar de resoluciones y sentencias en firme por parte de la justicia europea que consagran y reiteran el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui»
Mis labores también son conseguir que lleguen proyectos de ayuda humanitaria a los campamentos de refugiados, así como ayudar a que familias navarras acojan niños y niñas saharauis cada año durante el verano.
Las temperaturas en nuestra tierra, durante los meses de julio y agosto, llegan a alcanzar los 50 grados, por lo que librarlos al menos dos meses de ese infierno es primordial. También lo es que el niño o la niña vea que existe otra vida más allá que la de esos campamentos ubicados en el desierto, en los que solo existe piedra y arena.
¿Cuál es la situación actual del pueblo saharaui?
Xabier: Es una situación complicada, en la que las condiciones de vida son inmensamente duras; por mucho que te las puedas imaginas, hasta que no llegas al sitio no te das cuenta de la cruel realidad. Es difícil desarrollar un proyecto de vida digno. Sin embargo, algo positivo que me llamó mucho la atención fue que han pasado casi 50 años desde la ocupación por parte de Marruecos del Sáhara y el pueblo saharaui sigue trabajando, luchando día a día en todos los ámbitos. Y sigue reivindicando lo que es suyo, que no es más que su trozo de tierra en el mundo.
Incluso mucha de la gente que había tenido la oportunidad de salir fuera de los campamentos, ya sea por estudios o para labrarse un futuro, al empezar la segunda fase de la guerra, volvió porque entendían que la causa, el objetivo que tenían que defender era relativamente justa y dejaron sus comodidades en otras partes del mundo para volver y luchar. Es algo que sorprende y te hace reflexionar.
Hamdi: El conflicto del Sáhara sigue teniendo presencia en el orden del día del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y hay casi un centenar de resoluciones y sentencias en firme por parte de la justicia europea que consagran y reiteran el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui: sin ir más lejos, el Tribunal de Justicia Internacional no reconoce la soberanía del pueblo marroquí sobre el Sáhara, por lo que el dueño real de los recursos de la zona es el pueblo saharaui, y solo el pueblo saharaui puede hacer acuerdos económicos sobre sus recursos.
Xabier Alkuaz: «Cuando una persona piensa que tiene la razón, no hay nada que se le ponga por delante, va a luchar hasta el final»
Sin embargo, haciendo caso omiso a estas resoluciones, Marruecos está obstruyendo el derecho de autodeterminación. Desde 1991 estamos esperando a que se cumpla la Misión Internacional Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (Minurso); es decir, llevamos 30 años esperando a que se haga el referéndum de autodeterminación, pero las Naciones Unidas miran para otro sitio.
Además, el territorio ocupado actualmente por Marruecos, donde están desplegados los cascos azules, se ha convertido en una gran cárcel: se está torturando diariamente nuestra población civil de una manera arbitraria e injusta. Hay más de un centenar de prisioneros políticos, sin ningún derecho, todo arbitrario y esto es condenable
Todos los observadores que hemos intentado mandar desde Europa, África, América, así como todas las delegaciones que hemos mandado para que visiten el territorio ocupado y vigilen lo que está haciendo Marruecos, no los han dejado entrar, los han devuelto desde el aeropuerto.
Xabier: Por aclarar, lo que se nos trasladó durante las reuniones que mantuvimos, era que el pueblo saharaui solo quiere que se respeten las leyes de derecho internacional, que se aplique y se respete el derecho de autodeterminación del Sáhara y también que se respeten las leyes de los derechos humanos.
¿Qué papel juega el Gobierno de España respecto a la ocupación marroquí del Sáhara?
Hamdi: El gobierno de España es el responsable de la situación que vivimos ahora en el Sáhara occidental, porque se retiró de una manera vergonzosa sin descolonizar, como si han hecho los franceses o los belgas o los portugueses cono sus colonias.
Hay una tradición histórica, que por lo menos han mantenido todos los gobiernos: que es apoyar el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y así como el derecho internacional en cuanto al problema del Sáhara.
Sin embargo, hace poco nos encontramos con la sorpresa que el presidente del gobierno de España, el señor Sánchez, sin contar con su gobierno, ni su parlamento, ni las fuerzas políticas democráticas de España, cambia de postura y apoya la invasión y la ocupación marroquí. Decide apoyar unilateralmente a un dictador y un sátrapa que está asesinando a los propios marroquís, a los saharauis, que tiene las cárceles llenas de periodistas, y que viola los derechos humanos.
Es una injusticia que nosotros no perdonamos y que no entendemos porqué o a cambio de qué se hace esto. Además, entendemos que Pedro Sánchez está usando una doble moral en su política exterior: condena la invasión de Rusia sobre Ucrania y acaba de reconocer a Palestina como Estado, cosa que nosotros aplaudimos.
Pero no reconoce al estado del Sáhara, el cual lleva ya casi 50 años esperando que se haga justicia con él. Y teniendo en cuanta que es el propio gobierno del estado español el culpable y el causante de todos estos problemas.

Xabier Alkuaz con el presidente de la RASD
Queremos pedir que el gobierno español rectifique esta postura, que vuelva a la postura tradicional de todos los gobiernos que han sucedido. Y que tome un papel importante en aliviar un poco la agonía y el sufrimiento del pueblo saharaui, que no lo regale en una bandeja a una dictadura en marruecos.
Xabier, ¿con qué objetivo se realizó la visita de la delegación institucional navarra a los campos de refugiados saharauis?
Los objetivos del viaje eran dos: uno era ver in situ, en terreno, los proyectos de cooperación en los que colaboramos las diferentes administraciones navarras. No hay que olvidar que la sociedad navarra tiene una sensibilidad especial con el pueblo saharaui y, desde me atrevería decir más de 30 años, tanto Gobierno de Navarra como Parlamento, y sobre todo las entidades locales, colaboran en diferentes proyectos de cooperación en los campamentos de refugiados saharauis.
Y la segunda parte, la parte más política, fue la de conocer la realidad que ha trasladado antes Hamdi. Tuvimos la oportunidad de estar con varios ministerios, y el último día, como colofón, pudimos compartir un espacio de reunión con Brahim Gali, el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), la máxima autoridad del Estado.
¿Cuál es tu balance personal de la experiencia vivida allí?
A lo largo de la semana tuvimos muchísimas reuniones, pero entre todas, destacaría la oportunidad de estar con el presidente de la RADS y poder compartir con él unas palabras. Otra reunión que me marcó fue la que tuvimos con Jira Bulahi, la gobernadora de la Wilaya de Auserd (uno de los campamentos de refugiados).
Creo que el de Jira es de los mejores discursos políticos que he escuchado en mucho tiempo. Es una mujer que transmitía una entereza y una fuerza espectaculares. De hecho, me apunté dos frases que dijo, que se me han quedado grabadas. La primera dice, “las acciones llegan en tres dimensiones, desde la razón, desde el corazón y desde los compromisos políticos”, es decir, que hay que hacer caso al corazón, a la cabeza y también a los compromisos políticos. Y la segunda, “estamos decididas, determinadas y convencidas de que tenemos la razón”.
Lo decía antes. Desde las comodidades de occidente te puedes hacer una idea de lo que está pasando esta gente, pero hasta que no lo vives en primera persona, no lo terminas de asimilar.
Me llevo la fuerza, la fortaleza y las ganas de seguir luchando que tiene el pueblo saharaui. Cuando una persona piensa que tiene la razón, no hay nada que se le ponga por delante, va a luchar hasta el final.
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